sábado, 25 de junio de 2011

Lo individual frente a lo colectivo

           Si hubiera que establecer una relación entre Kill Bill e Inglorious Basterds, definitivamente sería el concepto de venganza. Esta idea es la que vincula ambas películas en términos de lo que mueve la trama y motiva las acciones de Beatrix Kiddo y Shoshanna, respectivamente. A pesar de esto, la venganza en ambas películas no se maneja de la misma forma, ya que podemos afirmar que la venganza de Shoshanna es colectiva, mientras que la de Beatrix es individual.


          Beatrix fue ultrajada el día de su boda por los miembros de un grupo de criminales al que ella pertenecía. A raíz de esto, estuvo varios años en coma y su embarazo fue críticamente afectado. Beatrix, como el Ave Fénix, resurge de su propia desgracia y, despertando del coma, emprende su venganza en contra de quienes la atacaron. El caso de Shoshanna, a grandes rasgos, es similar. Siendo judía, tuvo que esconderse mientras Francia estaba ocupada por nazis. Sin éxito, su familia es descubierta y todos son asesinados, excepto Shoshanna. Huérfana, cambia su identidad y se va a vivir a París. Años después encuentra la oportunidad perfecta de quemar una sala de cine en la que se encuentran nazis de altos cargos. Ambas lograron vengarse. He ahí la similitud entre ambas películas.


            Sin embargo, simbólicamente, las situaciones son diferentes. El caso de Beatrix es individual: ella fue ultrajada por motivos concernientes sólo a algunas personas, ella sola estuvo en coma y por sí misma pudo vengarse de los que la atacaron uno a uno. Cada venganza sucede inclusive en medio de una cierta intimidad entre Beatrix y su víctima. 
En el caso de Shoshanna es diferente, ya que su desgracia no es la de un solo judío, sino que lo que le sucedió a ella representa lo que sucedió a toda una raza. De esta misma manera, su venganza pierde ese carácter “individual” o particular, porque Shoshanna reúne a los más importantes nazis y los encierra en una sala de cine para quemarlos vivos a todos. De esta manera Tarantino se vale de dos películas para representar dos tipos distintos de venganza: la de una sola mujer y la de toda una raza de creyentes, y análogamente, los asesinatos responden al tipo de ofensa: una individual, y otra colectiva.

María Morillo
           
            

Death Proof femenino


El rol de la mujer en Death Proof tiene dos objetivos principales: el de hilar todas las acciones y el de dividir la película en dos partes. En primer lugar, la mujer funge como hilo conductor para poner en evidencia el hecho de que es ella la que despierta el morbo y la violencia en Stuntman Mike. Por otra parte, la película muestra dos tipos de mujer presentadas en dos subtramas: la primera historia es la de Jungle Julia y sus amigas, mientras que la segunda historia es la de Zoe Bell y sus compañeras. En base a estos dos grupos de personajes la película puede concebirse en dos partes.



La primera historia es la de un grupo de tres amigas que salen de fiesta una noche: Arlene, Shanna y Jungle Julia. Esta última chica condensa el prototipo de mujer expuesto en la primera parte, que es el de la mujer provocativa y sensual. La conducta y los diálogos de estos tres personajes las presentan juguetonas, incluso un poco perversas, como objetos de deseo. Sin embargo, para Stuntman Mike no representan mujeres voluptuosas ni sensuales sino que, más allá de eso, él las ve como sus próximas víctimas. De esta manera, la “mujer – víctima” de la primera parte es destruida cruelmente por Mike. El rol femenino de la primera historia es el de personajes que son víctimas que no tienen la oportunidad de ni siquiera enfrentar su enemigo ni de defender su vida.




Frente a la mujer sumisa y víctima de la primera parte, se presentan las chicas de la segunda historia como mujeres rudas y arriesgadas, siendo Zoe, al igual que Jungle Julia, el personaje principal y prototípico de este grupo. Zoe no se maneja como una mujer sensual ni provocativa. Por el contrario, se inclina hacia temas un poco más masculinos: sueña con conducir el carro de Vanishing Point, y la venta de ese modelo es lo que detona todas las acciones de esta segunda parte. Sus amigas la apoyan en esta empresa, siendo Lee la única que realmente desentona en el grupo por ser una modelo de revista que no está interesada en ello. Al ser víctimas de uno de los típicos ataques de Stuntman Mike, Tarantino les da tiempo de que reaccionen ante ello y que enfrenten a ese lunático. El director hace esto para poner en evidencia dos tipos de mujeres: la mujer-víctima, y la mujer que decide confrontar la realidad que vive de una manera violenta.

María Morillo