domingo, 30 de enero de 2011

Lo sorprendente y lo fragmentado

El cine de Tarantino tiende generalmente a la fragmentación. Películas como Kill Bill y, especialmente, Pulp Fiction evidencian el interés del director por la narración desapegada de la linealidad temporal. Sin embargo, es en Reservoir Dogs donde Tarantino inaugura esta concepción de la realidad: la de un relato que parte de lo inusual y lo inesperado, la representación de un todo mediante el salto temporal.

La primera escena de Reservoir Dogs es una conversación de todos los personajes en una cafetería. Los diálogos giran en torno a una canción de Madonna. A simple vista, la conversación parece irrelevante no sólo para la trama de la película sino para la presentación de los personajes. Pero si se observa detenidamente la dinámica de esta escena, puede verse que se están sosteniendo simultáneamente dos conversaciones. Por una parte, Mr. Brown explica su punto de vista de "Like a Virgin", y por el otro Joe Cabot registra su libreta de direcciones en voz alta. Cabot interrumpe a Mr. Brown y la cámara enfoca a ambos personajes de un lado a otro como una pelota de tenis. Esta primera escena vaticina cómo se desarrollará el resto de la película: no sólo se pone de manifiesto la personalidad de cada personaje sino que  la conversación fragmentada que salta de un personaje a otro pone de manifiesto el manejo que tiene Tarantino del tiempo.



Tarantino ha hecho evidente su afición por lo no convencional: Reservoir Dogs gira en torno a algo que nunca vemos: un robo. El espectador debe construir el crimen en su imaginación. Sin embargo, temporalmente, la película no comienza por el final de la historia: eso sería demasiado predecible. Se muestra en primer lugar cómo dos ladrones huyen de la policía, y a partir de allí se generan todos los saltos temporales, dedicados a la presentación de los personajes más importantes.

Como en la primera escena se presentan todos los ladrones en un mismo nivel, podríamos suponer que no habrá tramas o personajes más importantes que otros. Sin embargo, Tarantino sorprende al dedicar secuencias más largas a personajes como Mr. Orange, Mr. Blonde o Mr. White, poniendo de manifiesto el hecho de que éstos son los actantes más contundentes en la historia; y otro elemento que sorprende es que Mr. Brown, el que más habla durante la primera escena, sea el primero que muera. De manera que la presentación de los personajes al principio de la película puede resultar engañosa si tomamos en cuenta que la primera escena debe introducir cuál será la trama y quiénes son los personajes más importantes.

En ello radica el elemento sorprendente en Reservoir Dogs, en que Tarantino desafía el aspecto predecible del cine no sólo mediante la alteración del orden temporal, sino a través de características de los personajes y de diferentes escenas. Por ejemplo, cada personaje tiene el nombre de un color y todos visten de blanco y negro; mientras todos huían de la escena del crimen Mr. Blonde tuvo tiempo de parar a comer comida rápida; y después de haber visto todos los saltos temporales que ayudaron a construir la historia como un todo, aún queda una interrogante: ¿quién le disparó a Nice Guy Eddie?

María Morillo

sábado, 29 de enero de 2011

Tarantino: Realismo (kitsh)


Ver una película de Tarantino siempre me hace pensar – marico! yo podría haber tenído esa conversación. Ese es uno de los principales influjos y encantos que hipnotizan de su filmografía; el dialogo intrascendental; la cháchara que en general  presenta el horizonte cultural de los personajes. Puedo recordar diálogos épicos, como por ejemplo: el diálogo sobre las hamburguesas y la mayonesa de Pulp Fiction, el dialogo de los masajes de pies en el mismo film o el diálogo de la primera escena de Reservoir Dogs, pero…  siempre me he preguntado, ¿cuál es la función de estos diálogos?, evidentemente crear la empatía entre el espectador y el personaje a través de una agradable conversación de cultura pop, puede ser… pero también se puede llevar más allá, si se ven estos diálogos, no como elementos aislados, sino como presentación y parte de la construcción de los personajes tenemos que revisarlo más a fondo.
En el cine “clásico”, se presenta al personaje al inicio del Film, con una serie de características (fotalezas y debilidad) y se sumerge en la trama para que en el caso que sea, cumpla o no su misión. En Tarantino, ocurre en algunos casos lo contrario, Reservoir Dogs es el claro ejemplo de esto; una película que presenta a los personajes durante todo el largometraje; pero que nos obliga a enfrentarnos a ellos casi sin ninguna información. En la segunda escena cuando Mr Orange ya fue malherido, en realidad no sabemos nada de Mr. Orange, no sabemos nada de Larry, lo único que sabemos es que hay un carro, sangre y que hace menos de 3 minutos, estaban desayunando y hablando sobre madona. Esto, aunque parezca una necedad, es parte del complejo entramado que son los personajes en Tarantino. Parece querer decirnos con esa película, todo consiste en cuando  y cómo describes el personaje, que muestras y que encubres, esa es la gran diferencia entre tener un maniquí o un Mr Blond, por ejemplo.
La información de un personaje y el ritmo en el que la suministran, es parte crucial en una película, sobretodo, si se quiere lograr ese complicado efecto que tienen ciertas películas de timarnos, de obligarnos a creer que eso es real, que apaga nuestro espíritu crítico y pensamos, esos personajes existen y respiran. Esta es, a mi parecer, la función de los diálogos intrascendentales, construir personajes reales, presentar en primera instancia a los personajes como personas. Revisemos por ejemplo, Reservoir Dogs, Pulp Fiction, Death Proof, las tres inician con esta treta, la primera información que te doy del personaje es que es un par, un igual, una persona,  Reservoir Dogs, conversación en una cafetería; Pulp fiction, conversación sobre las pequeñas diferencias entre Europa y Estados Unidos (en un carro), Death Proof, la primera parte con la secuencia de Buterfly corriendo por llegar al baño y  una conversación en el carro sobre comprar yerba; la segunda parte, también con una conversación en el carro. Esta manera de introducirnos en una nueva dimensión (donde también hay personas), a través de una conversación, es fundamental, para producir ese efecto de realismo, sobre todo, porque mientras más o menos información se da de un personaje uno construye lo que falta, como la teoría del impresionismo del color complementario, el cerebro así sea con un mínimo de información, reconstruye los espacios vacíos de ese personaje.  Pero…¿Los diálogos son el único elemento donde se aprecia el realismo en los personajes o hay otros artificios para remarcar este efecto? ¿será suficiente un diálogo excepcionalmente común para lograr en una película como Reservoir Dogs un efecto de realismo? Ambas preguntas nos pueden llevar a callejones sin salidas, a encuentros violentos con libros o, a respuestas pana-derías y satisfactorias. Yo, voy a tomar el segundo camino. En cuanto a la primera pregunta, respondo que depende del medio y de cómo se entienda ese efecto de realismo. Me explico, no es lo mismo ver Reservoir Dogs, que leerlo, eso es obvio, al leerlo todo recae sobre la palabra, el personaje se conoce por sus diálogos, como en Shakespear; si lo leo, conozco a los personajes y los imagino por sus diálogos y nada mas , al verlo, influyen la actuación, la escenografía, el montaje. Lo mismo ocurre en el cine, el efecto de realismo esta apoyado por todas las herramientas y recursos que tiene el cine para imitar. Lo segundo sería una breve revisión de que es eso de un efecto de realismo, o si efectivamente existe algún realismo o no, esto es un problema viejo, añejo, incómodo, irresoluble y del que se han escrito millones de libros, según  René Wellek el realismo  es “la representación objetiva de la realidad social contemporánea” según la R.A.E. “forma de presentar las cosas tal y como son sin suavizarlas ni exagerarlas” o en la segunda entrada “sistema estético que asigna como fin a las obras artísticas o literarias la imitación fiel de la naturaleza” en fin que los tres conceptos, parecen distanciarse mucho del cine de Tarantino, y también de la actualidad, desde el nuevo realismo francés con Yves Klein, el performance, y demás fenómenos, el realismo ha ido adquiriendo nuevas dimensiones, la obra de Bukowski catalogada como realismo sucio, o Roberto Bolaño con su realismo viceral,  todos tienen en común la remezcla entre factores, consecuencias, causas, actitudes, etc… con elementos propios de sus disciplinas de imitación, si bien el performance según algunos críticos tiene en si implícito un carácter realista, para otros no, pues la ruptura conciente de la cotidianidad no tiene nada que ver con presentar las cosas tal y como son, o con imitar una realidad social contemporánea. Tampoco en Pulp! de Bukowski tiene sentido que se mezcle el fantasma de Céline (algo extraordinario) con una descripción detallada de la vida de un detective privado en L.A., así que como vemos el realismo es una gran interrogante.  Como todas las grandes interrogantes, no se pueden responder con palabras, ni de manera absoluta, pero todos en el fondo conocemos o tenemos una respuesta. Con respecto a Tarantino y sus personajes es muy sencillo y sobre todo Reservoir Dogs es muy sencillo, en que se parece Mr Orange a Mel Gibson en Arma mortal, en nada, en que se parece Mr White a Rambo, en nada, en que se parece Mr. Pink a Jhon Matrix personaje principal de comando: En Todo. En esto reside la diferencia, para mi entre un personaje real y un personaje ideal la única diferencia es la duda, el hombre fragmentado Vs la seguridad, el hombre monolítico. Rambo, Jhon Matrix, Chuck Norris, etc, son cabrones gruesos, acostumbrados a la violencia, ellos no dudan; no dudan de su capacidad, ni dudan sobre sus decisiones, ni sobre como se desarrollo tal o cual tiroteo, son en si una unidad, en ellos, los valores, los deseos y las fantasías fluyen en una dirección, cualidad que les otorga una fría identidad inhumana. Por otro lado tenemos a Mr Orange, a Mr White a Macbeth, a Bardamu, etc, que son hombres fragmentados, que como nosotros: las personas, entran en crisis, temen y dudan, son fuertes, tienen capas, son hombres que en su interior comparten diferentes densidades. Así vemos a Mr Orange, el héroe, un policía infiltrado “acostumbrado” a la violencia, tener miedo, hasta solicitar un abrazo de Larry (Mr White), en un momento de crisis, pero luego vuelve a su papel heroico al salvar la vida de Marvin disparando a Mr. Blond y se vuelve a quebrar, al confesarle a Mr White  que es policía. Lo mismo ocurre con con Mr White, que lidera el grupo, se quiebra y dice su nombre real. Lo curioso de Tarantino y por esto me atrevería a asegurar que hay una suerte de realismo kitsch, es porque en su dimensión, en sus film, capta ambas naturalezas, personajes unidireccionales y unívocos y personajes multidireccionales y fragmentados. Ejemplo de esto es Mr Pink, su momento de crisis es al llegar y ver a Mr Orange, es censurado, uno solo ve en la toma a Mr White y luego de ese quiebre de deseperación, Mr Pink siempre permanece coherente, una unidad, su deseo de sobrevivir,  de no ir a la cárcel y ser ante todo profesional, lo salva del final trágico de Reservoir Dogs, al igual que Mr Blond muere por ser coherente en su personaje.
Esto, para mi, si es realismo, tener lo mejor de dos mundos, como en la realidad, uno conoce gente fragmentada, y conoce personas que intenta parecer menos  pedazos y más un trozo. Aunado a que, ellos están en una suerte de dimensión paralela, donde la época es poco clara, me llevan a pensar -Tarantino es partícipe del realismo kistch. Realismo, por lo explicado anteriormente: 1)la manera como se presenta el personaje: no nos da toda la información de una sola vez, como cuando conoces a alguien no te cuenta su vida de una sola vez, es selectivo y borra y re-ecribe ciertas partes.2) La manera como se construyen los personajes: porque hay variedad, no hay un solo tipo de personajes hay dos o más tipos de personajes, que refleja en cada uno la filigrana más sensible de la humanidad: una identidad propia y a la vez común con el espectador. 3) El final de cada personaje: cuando termina la historia, el final de cada personaje, reafirma su cualidad como personaje-persona, Mr white, soberbio, muere, pero no muere en el engaño por ser noble tiene acceso a la verdad, Mr Orange personaje predispuesto a dudar y quebrarse muere por sus dudas (Mr Orange hablando con el agente encubierto)  Así, creo yo queda comprobada en breves líneas, la pertenencia de Tarantino al gusto por lo real, en el próximo trabajo se revisara su pertenencia al campo de los Kitsh, para ver si la reflexión me puede llevar a acuñar y legitimar un nuevo género para Tarantino el Realismo Kitsh.

Conversaciones Cotidianas.

   Una de las razones principales por la cual Quentin Tarantino es admirado, es por
sus guiones. Las siempre presentes conversaciones cotidianas que reflejan nuestra
realidad, le dan a su cine una característica que resulta familiar para todos y que
generalmente nos ayuda a sentir simpatía hacia sus personajes.
   En Reservoir Dogs (1992), su primer largometraje, se observan varias escenas con
este tipo de conversaciones. Una de ellas sería en la primera escena cuando todos los
personajes están sentados en una mesa de un cafetín y hablan de la canción de “Like a
Virgin” de Madonna y de las propinas a las camareras.

“Mr. Brown: Let me tell you what 'Like a Virgin' is about. It's all about a girl who digs a guy
with a big dick. The entire song. It's a metaphor for big dicks.
Mr. Blonde: No, no. It's about a girl who is very vulnerable. She's been fucked over a few
times. Then she meets some guy who's really sensitive...
Mr. Brown: Whoa, whoa, whoa, whoa, whoa... Time out Greenbay. Tell that fucking bullshit
to the tourists.” Reservoir Dogs (Q. Tarantino, 1992).

   Pareciera que en ese momento de la película lo que se intenta es mostrar un
ambiente relajado y gracioso en el que el espectador es llevado a simpatizar con los
ladrones en lugar de despreciarlos. Aquí, al mostrar una escena en la que los personajes
interactúan tal como lo hacemos nosotros en nuestro día a día, nos ponemos de su lado, y
dejamos atrás esa posición moral y la idea de seguir las leyes sociales.
   Sin embargo, en la primera escena de Reservoir Dogs los diálogos se ven forzados,
es decir, no mantienen una relevancia directa con la trama de la película más allá de ese
deseo del director de identificarnos con sus personajes, al contrario de las que vemos en
Pulp Fiction (1994), su segundo largometraje. Si comparamos los guiones, vemos en la
primera película una conversación en un cafetín sobre una canción de Madonna que no
nos dice nada sobre el desarrollo de la historia, y que pudo fácilmente haber sido sobre
cualquier otro tema. Por otro lado, en Pulp Fiction (película que también comienza en un
cafetín), tenemos una conversación sencilla entre Ringo (Pumpkin) y Yolanda (Honey
Bunny) que tiene como función para la trama, introducir la profesión de ambos personajes:
ladrones. Otra sería la que mantienen Jules y Vincent sobre los masajes de pies, que
funciona para hacernos entender que Marsellus Wallace es un hombre peligroso y que
nadie debe involucrarse demasiado con su esposa Mia.
   Aunque es cierto que hay ciertas conversaciones irrelevantes para la trama de la
película, debemos recordar que mantienen su importancia en cuanto a la relación
personaje-espectador, tal como fue señalado en un principio.
   A su vez, es importante recalcar que en Reservoir Dogs no siempre se dan estos
diálogos cotidianos forzados y sin importancia para la historia. Por ejemplo, que Mr.
Orange le cuente a Mr. White y a los demás algo que supuestamente le ocurrió hace
tiempo en un baño lleno de policías, es una conversación normal en una situación social
que no tiene que ver con el robo que planean realizar, pero si tiene la función de mostrar
la manera en que Mr. Orange, un policía encubierto, establece una relación y se gana la
confianza de los demás.

“Mr. Orange: The guy needed it right away. Don't ask me why. Anyway, we're get to the
station and we're waiting for the guy. I'm carrying the weed in one of those little carry-on
bags. I got to take a piss. So I tell the connection I'll be right back, I'm going to the boys'
room. So I walk in the mens' room, and who's standing there? Four Los Angeles county
sheriffs and a German shepherd.
Nice Guy Eddie: They're waiting for you?
Mr. Orange: No, they're just a bunch of cops hanging out in the men's room, talking. When
I walked through the door, they all stopped what they were talking about and they looked at
me.
Mr. White: [laughs] That's hard, man. That's a fucking hard situation.” Reservoir Dogs (Q. Tarantino, 1992).

   Reservoir Dogs es una película que marca el inicio de Tarantino como director y en
la que se ve su esfuerzo por mostrar sus capacidades como escritor. En esta etapa,
todavía esta experimentando y se esta familiarizando con el proceso para desarrollar una
película, pero aún así no hay duda de que mostró desde un principio un estilo bastante
peculiar y característico que es hoy en día admirado por todos.

Verónica Alcalá V.

viernes, 28 de enero de 2011

El señor Blanco ¿Criminal con Buena Voluntad?

El señor Blanco es uno de los seis criminales que contrata Joe para asaltar la joyería. A primera vista, su personalidad pareciera responder a la de un sujeto frio que desde la serenidad, infunde respeto y temeridad frente al otro. Sin embargo, cuando se observa su relación con Joe, pareciera que el señor Blanco es un hombre poco ruin.  Tal apreciación queda explicitada en la escena donde Joe le propone el asalto al señor Blanco, quien desde su particular jocosidad pregunta: ¿Cuánta dinero es papá? mucho hijo -responde Joe- Reservoir Dogs[i] (Quentin Tarantino, 1992). Para Joe el señor Blanco (al igual que el señor Rubio) es uno de sus hombres de más confianza. Esta intimidad se vislumbra nuevamente en la primera secuencia (la cafetería) cuando Blanco le arrebata la agenda a Joe . A pesar de la diferencia de poder, allí se ostenta una reciprocidad afectiva, moral e incluso idealista. En la misma secuencia, cuando el señor Rosa se niega a dar propina a la camarera, Blanco se molesta manifestándose en él un sentimiento de justicia.
En la secuencia del deposito, Blanco le comenta al señor Rosa que si Rubio se hubiese comportado como un profesional y no como un psicópata, todo hubiese salido bien. Para Blanco, no había intención de asesinar, a menos de que no tuvieran opción. Este grado de profesionalidad (del que él mismo insiste junto con el señor Rosa a lo largo del film), lo muestra como un sujeto cuya conciencia moral lo lleva a deliberar sistemáticamente sobre el valor que tienen sus actos de inmoralidad. En la siguiente escena donde el señor Rosa está discutiendo con el señor Blanco, se esclarece lo comentado. Rosa desde su agitación le vocifera: ¡estás contra las reglas! a lo que Blanco replica ¡Que se jodan tu y Joe! Reservoir Dogs (Quentin Tarantino, 1992). Aquí se muestra como Blanco se empieza a enfrentar ante el código moral de su clan. Su insubordinación pareciera ser, no un mecanismo para justificar el encadenamiento de sus acciones inmorales, sino la de querer mantener una relación humanizadora con el otro. En este caso puntual, la de resguardar el íntimo vínculo que ha surgido con el señor Rosa (quien está malherido). Tal querer le ha hecho comprometerse moralmente, llevándole a actuar con buena voluntad hasta el final. Ahora bien, siendo así, ¿Qué supone la buena voluntad? ¿Se puede tener buena voluntad desde la inmoralidad? ¿Representa el señor Blanco a un criminal de buena voluntad?
Para Kant (2005) el valor que posee el carácter en hacer el bien no se da por inclinación, sino por deber. Es decir, no se hace el bien porque existe una norma o ley convencional que lo dictamine, se hace porque hay un principio del querer, a priori,  que reside en el principio de la voluntad, cuya voluntad es propia de un sujeto racional. En efecto, toda acción hecha por deber tiene un valor moral. (pág.78) De ello que Kant (2005) exponga:
La buena voluntad no es buena por lo que se efectúe o realice, no es buena por su adecuación para alcanzar algún fin que nos hayamos propuesto, es buena sólo por el querer, es decir, es buena en sí misma. (pág. 70-71)
En este sentido, en el caso de que un sujeto tenga un antecedente de criminalidad o fuere un inmoral, si surgiera en él un querer hacia el otro independientemente de lo que pueda resultar, entonces en palabras de Kant, se estaría obrando de buena voluntad. De acuerdo a la ética Kantiana, sólo la buena voluntad es absolutamente buena cuando no se sigue ninguna inclinación. Por ello el deber (que supone un querer de la conciencia moral) no supone conveniencias, satisfacciones o estrategias, sino que es un fin en sí mismo.
En la secuencia donde el señor Blanco le expresa al señor Rosa que se debe llevar hacia el hospital al señor Naranja; Blanco duramente le manifiesta: ¡El tiro en el vientre [del señor Naranja] es culpa mía! (…) ¡No me gusta la idea de entregarlo a la poli! Reservoir Dogs (Quentin Tarantino, 1992). Desde este diálogo se puede entender que desde su conciencia moral hay un querer-hacer que impera sobre toda ley o inclinación. Cuando Blanco manifiesta su angustia, pareciera que el interés por el dinero o el cumplimiento del código moral que le ha impuesto Joe (que se cifra desde tener un alias para resguardar la seguridad hasta trabajar como un profesional) interesara menos, observándose en ello un peso más significativo en el carácter sensible en relación a lo legítimamente racional.  Es decir, si el señor Blanco hubiese actuado con mala voluntad, la acción más próxima para resolver la situación hubiese sido seguramente dejar moribundo a Naranja y escaparse del lugar, tal como pretendió hacer en algún momento el señor Rosa. Para Rosa su compromiso con el otro, es por mera inclinación o por contrato, no por buena voluntad. En efecto, el señor Blanco es un sujeto que obra, en terminos kantianos, de buena voluntad.
 En suma, Tarantino presenta a Blanco como un criminal con principios éticos cuya personalidad ostenta, al menos a modo circunstancial, a un hombre de honor, honestidad y responsabilidad, en el que impera el afecto por la justicia hacia un otro desconocido. Un hombre que si bien tratará de distinguirse entre lo moralmente correcto dentro de lo moralmente incorrecto.
Rafael Duarte

[i] Se ha traducido en Latinoamérica como “Reserva de Perros” o “Perros de la Calle”
[ii] Kant, I (2005).Fundamentación de la Metafísica de las Costumbres. Madrid, España; Editorial Tecnos.

Los valores del oficio del criminal en Reservoir Dogs


 En el cine policiaco, y específicamente el cine de gángsteres, no es sólo la figura del criminal un aspecto oficial del género, sino también los valores por los cuales se maneja éste los que se han reglamentado a lo largo de los años. Por supuesto, estos valores  dependen del contexto histórico y social a partir del cual se nutre el género, lo cual da una naturaleza cambiante a lo que a través de los años reconocemos como un código gángsteril. Por ejemplo, en los años 30 se estableció un tipo de gángster en el cine americano que representaba una imagen distorsionada de la moral capitalista y de triunfo personal propios de la Norteamérica pre-Depresión y luego del New Deal; líderes gángsteriles como Tony Camonte (Scarface, 1932) son representaciones del espíritu emprendedor americano envuelto en el aura romántica de lo ilegal, personajes motivados por la construcción de imperios criminales que provean poder y bienestar infinitos. Estos eran los valores y motivos generales que definían en ese momento al criminal en el cine policiaco.
 Tal unidad de códigos de conducta que definen el oficio, ambiente y porvenir del criminal se ha fragmentado en el cine contemporáneo hasta el punto de que, como se observa en Reservoir Dogs de Tarantino, ya no responden necesariamente a un discurso totalizante como el sueño americano. Llámese posmodernidad o crisis de la modernidad, la sociedad actual presenta “un antagonismo frente a los discursos que abordan temas trascendentales… o prescriben objetivos colectivos de la humanidad” [i]. En el caso de Tarantino, el manejo de códigos genéricos responde a un juego o parodia de las formas establecidas, donde se mezclan referencias y motivos culturales pasados y se reformulan liberados de su contexto histórico, significando primero en calidad de “alusiones” a otros textos, que como partes de un discurso rígido.
 Son muchos los elementos tanto formales como de contenido que participan de esta fragmentación, pero es de interés aquí explorar el cambio que presenta la visión del oficio del criminal por Mr. White, Mr. Pink y Mr. Blonde, que en conjunto conforman la visión de la profesión desde la moral, la razón y el placer estético.
 La moral ha sido integral del ambiente delictivo por mucho tiempo, siendo una tradición del género que varía desde la moral capitalista de los 30 hasta el ambiente familiar y cerrado de El Padrino (1972), donde la lealtad y el apego a la tradición son leyes morales máximas. La obra de Coppola, con precedentes en obras como The Killing (1956), The Asphalt Jungle (1950) y Bonnie and Clyde (1967), va cimentado la noción del criminal y aquellos de su entorno como grupos cerrados, dependientes y seguidores de la idea de camaradería como cuestión vital para funcionar. Mr. White encarna este código convencional del cine de crimen; su relación con Mr. Orange está basada en una solidaridad que resulta de ser cómplices en un acto criminal, y que, para White, conlleva responsabilidades y concesiones con el otro. Su aversión hacia Mr. Blonde (“Can´t work with a psychopath” le dice a Mr. Pink) da a entender que su entendimiento del oficio criminal es inseparable de una ética grupal que sólo él practica, de una importancia tan grande que prefiere hacer el bien que su moral dicta (defender a Mr. Orange) a pesar de las consecuencias.
 Contrario a esto, Mr. Pink reemplaza la tradición por una frialdad pragmática que es motivada por un ansia de eficiencia y despersonalización. Sólo él puede definir su profesionalismo a partir de que lo que hace es un trabajo desnudo de matices personales, que debe realizarse en un ambiente definido y lógico. Su crisis parte de que las consecuencias del robo oponen su carácter al de White, y la presencia de un soplón lo lleva a dudar de todo, excepto de sí mismo y de los hechos que prueban en definitiva que existe un soplón. Su reclamo durante el enfrentamiento final (“We’re supposed to be fucking professionals”) no sirve de nada, ya que el ambiente se ha personalizado en exceso.
 Pero el personaje donde más puede leerse la ambigüedad de los valores convencionales del oficio gángsteril tal vez sea Mr. Blonde. En él se formula una dualidad de presencia/ausencia de motivaciones o valores que vayan más allá de un placer visceral, incluso estético, de la situación violenta. Presenta rasgos de lealtad y compañerismo (su relación con Nice Guy Eddie, ir a prisión por Joe) pero estos no se materializan durante el desempeño de su trabajo; vemos a alguien que disfruta de crear situaciones donde la violencia se vuelve recreación, un ejercicio de elaborar la tortura en un acto espectacular y disfrutable, tanto para él como para la audiencia. El crimen es para Mr. Blonde una profesión que tiene como centro el performance, el juego, más que otra cosa.
 Puede entenderse cómo interactúan estas tres visiones a partir de lo que Lipovetsky llama “las lógicas duales, la correspondencia flexible de las antinomias”[ii] donde la heterogeneidad del discurso, que sea fragmentado y ambiguo, sirva como una nueva manera de contar; ¿Qué percepción del crimen es la correcta o incorrecta? Ninguna expresa Tarantino, porque ha dejado de ser este el punto: no se trata de juicios totales, sino de entender que la mayor o menor tensión entre discursos diferentes es lo que conforma las bases de un cine de género menos restringido por convenciones y más abierto a la renovación.  
   
Nelson Algomeda


[i] Stam, Robert, Teorías del cine, pág. 343, Paidós
[ii]  Lipovetsky, Gilles, La era del vacío, pág. 11, Anagrama

Mr. Pink




Mr. Pink
(O como ser un profesional ante todo)


-Santiago Zerpa


Mr. White: Smoke? 
Mr. Pink: I quit. 
[pause] 
Mr. Pink: What, you got one?


Mr. Pink no deja propinas a pesar de que el resto del grupo le diga que debe hacerlo. No importa lo que diga Eddie, lo que diga Mr. White, lo que diga Mr. Blue. Mr. Pink no deja propinas porque la sociedad le dice que debe hacerlo. Dejar propinas automáticamente es para pájaros. Según Howard Becker en su libro Outsiders, “Cuando la regla debe ser aplicada, es probable que el supuesto infractor sea visto como un tipo de persona especial, como alguien incapaz de vivir según las normas acordadas por el grupo y que no merece confianza. Es considerado un outsider, un marginal.”*. Entonces: ¿Acaso Mr. Pink es un outsider?

Mr. Pink es un elemento diferente del grupo, de eso no hay dudas. Ya desde el principio se nos muestra como un personaje tacaño que niega rotundamente a darle propina a una camarera. Sin embargo, esta tacañería está acompañada por una genialidad de diálogo que nos muestra a un personaje mucho más inteligente y locuaz del resto. Y esta inteligencia, acompañada de ciertas carencias de temperamento es lo que lo confirma como un outsider.
Y es que nuestro amigo rosado tiene que introducirse en un mundo plagado de personajes antónimos, personajes que, de cierta manera, forman un grupo al cual el no debería pertenecer. Personajes dispuestos a todo, que no temen cortar orejas como Mr. Blonde, pasarse al lado enemigo como Mr. Orange o batirse a tiros con su propio jefe como Mr. White. Si, es cierto que Pink es un criminal igual que ellos, y que hasta dispara y mata a un par de policías para poder escapar. Pero es otra cosa. Justamente, es un escape. Y es que Pink de cierta manera es el personaje “cobarde” del grupo. Cosa que puede verse claramente en la escena final donde todos caen muertos menos él, simplemente porque no quiso involucrarse en la discusión. Pero esa “cobardía”, a mi parecer, está mal aplicada. Porque Mr. Pink en realidad, quizás por su agudeza mental, es un paranoico. Paranoia que se ve reflejada a cada instante de la película.

Mr. Pink deja a un lado los sentimientos y su relación con cualquier miembro del grupo aludiendo profesionalidad. De hecho, es el único que durante el desarrollo de la película no revela su nombre bajo ningún motivo. Mr. Pink lo que quiere es cumplir el trabajo que le fue encomendado siendo “profesional” sin pensar jamás en sacrificarse y arriesgarse por el resto. Y de hecho, es el personaje que más en serio se toma lo que hace y el que más se cuida las espaldas. Admite casi no ir al galpón a reunirse con el resto. Le sugiere a Mr. White abandonar al abaleado Mr. Orange y huir con los diamantes. Debido a su excesiva paranoia se da cuenta antes que nadie que dentro del grupo debe haber un traidor. Además, duda de todos sin un pelo de decoro o compañerismo. El sólo sabe que él es inocente. Mr. Pink golpea al policía que han capturado más por buscarle una solución al asunto que por el placer de infringirle daño. Golpear a Marvin equivale a desenvolver el misterio. Equivale a hacer lo que un profesional debe hacer.

Otro ejemplo del personaje como un outsider  es en la escena de la elección del nombre. Cuando Joe Cabot empieza a “bautizar” a los integrantes del grupo no es una casualidad que le colocara a Mr. Pink su nombre. El se da cuenta y discute al respecto sin ningún resultado. Así se nos muestra a un personaje inconforme desde el principio, el único que no cuadra perfectamente en el molde. Y más tarde en la película afirmará que desde un principio no tuvo un buen presentimiento con el plan y que sólo lo hacía por el dinero.

Por su paranoia Mr. Pink es un outsider. Por ser outsider es el único personaje del grupo que sobrevive. Es el único que en medio de la balacera tiene suficiente cabeza fría para salir con el botín y, además, esconderlo antes de reunirse en el galpón con el resto del grupo. Es el único que está seguro de la existencia del traidor y que defiende continuamente la idea de abandonar el lugar. Es el único que no abre la boca de más y que maneja, siempre, la situación como lo que era: un trabajo. Mr. Pink es pues el único profesional de la banda. Y por eso escapa con los diamantes cuando ya todo lo demás está jodido.
Tarantino desarrolló este personaje pensando en él mismo aunque después terminó interpretando a Mr. Brown. Según Tarantino, Mr. Pink tiene 100% razón en todo aquello que dice. Por eso la próxima vez que estés desayunando y te traigan la cuenta piensa en la propina dos veces. La inteligencia y la paranoia no están tan equivocadas como parecen. Y si alguien te reprocha algo une tu pulgar con el índice y muévelos de arriba abajo diciendo: ¿Sabes lo que es esto? Es el violín más pequeño del mundo que toca sólo para las meseras.






*Becker, Howard (2009). Outsiders. Buenos Aires: Siglo XXI.

La violencia de Reservoir Dogs



En esta, la primera obra de Tarantino, él se ve aun temeroso de mostrar toda la violencia y todo el rojo de la sangre que no se ruboriza en ponerle a sus películas posteriores, la sangre, a pesar de que ya se pone en pantalla en toda la gloria de su rojo brillante, es aun un elemento pasivo, simplemente fluye de la herida que jamás se ve, de la herida que está cubierta por la ropa del personaje.
La trama en sí de la película, que fue inicialmente glorificada por la crítica del momento, es hoy más cuestionada. Hoy se dice que esta película es una versión de películas anteriores. Pero se entiende, pues normalmente las primeras obras de alguien tienen un fuerte exponente del trabajo de los autores que lo influenciaron en un momento inicial.
La cuestión que nos interesa de este filme en esta ocasión es el grado de violencia que muestra y el que no. A pesar de que para 1992 Tarantino era novato y aun temeroso de lo que se podía o no mostrar en la pantalla (por lo que limitaba la “violencia” casi a una idea abstracta en la película) Los espectadores entienden que algo violento va a o ya pasó, pero nunca se muestra el hecho violento propiamente. Técnica que a mi parecer es un juego de Tarantino con el público; hacerle creer que va a ver la escena más violenta y sangrienta de la película, por lo que el público centra su atención en lo que está por suceder frente a ellos, pero al final no pasa nada. Puede ser también que las masas expectantes de principios de los noventas no estuvieran preparadas para estar en el medio del acto violento.
Comparada con las películas violentas que nacieron luego de Reservoir Dogs, en mi opinión, esta es una penosa virgen que apenas entra al ruedo de la vida adulta, temerosa de dejarse ver y de causar grandes impactos en los que la vean. A pesar de que fue en su tiempo la gran película de lo violento,  de que hoy es un clásico del cine y de que la escena de la oreja sin cabeza y la cabeza sin oreja pasó a la historia y se grabó de modo permanente en toda una generación sigue siendo una fase temprana en lo que a mostrar el descaramiento refiere.  Solamente existe en toda la película una escena de descarnamiento y a medias, que es cuando enfocan al policía al que le han cortado la oreja y torturado, es el único momento que  se muestra violencia más cruda que la que representan los disparos y las heridas que no se ven entre la tela y el charco de sangre.
Otra característica de la película que puede bajar el sentimiento de lo realmente violento, de lo que puede acercarse a la realidad del público es, por ejemplo, la exageradamente alargada agonía de Mr. Orange luego de haber recibido un disparo en el estómago y haber perdido obviamente más sangre de lo que alguien normal puede perder en la vida real antes de morir, o por lo menos perder el conocimiento, y no es posible mantener una conversación medianamente lógica con alguien, y definitivamente no se puede  apuntar un arma y tener buena puntería con una hemorragia como la de Mr. Orange.
Se puede concluir que esta película, definitivamente marcó un hito en la historia del cine, y fue el inicio de un nuevo nivel de la violencia en las salas de proyección; de lo que se puede o no mostrar en la pantalla y de lo que las masas son o no capaces de tolerar. Pero la condición de Tarantino como director principiante lo condiciono a limitarse acerca de lo que es prudente o no mostrarle a las masas, etapa que supera posteriormente cuando ya gana confianza y prestigio, y sus efectos adoptan también caracteres caricaturescos (como la sangre de Kil Vil) 
Marcos Kirschstein. Letras 3er año